Por qué «a las siete» nunca funciona: ancla los hábitos a momentos, no al reloj
Llevas dos semanas repitiendo la misma frase: «a las siete se prepara la mochila». Algunos días funciona. Otros, a las siete todavía estáis en la piscina, o llegando de una visita, o en mitad de la cena porque hoy se ha retrasado todo. Y cuando el reloj no coincide con la vida real, el hábito…
