Por qué tus hijos adultos siguen visitándote (o dejan de hacerlo): el padre consultor
Tu hijo te llamó una noche para contarte una situación complicada en su trabajo: su jefe le pedía maquillar unos datos. No estaba pidiendo permiso. Estaba pidiendo criterio. —Tengo una opinión formada, hijo —dijiste—. Pero antes de dártela… ¿prefieres que analicemos juntos las consecuencias del camino que tú ya has decidido? Al colgar, no sentiste…
